El bullying puede generar diversas consecuencias en los niños, afectando su desarrollo integral. A continuación, se presentan las principales:
- Baja autoestima: el niño comienza a sentirse inseguro y pierde la confianza en sí mismo.
- Tristeza y ansiedad: puede presentar cambios de ánimo, miedo constante o preocupación excesiva.
- Aislamiento social: evita relacionarse con otros niños y prefiere estar solo.
- Dificultades para hacer amigos: le cuesta confiar en los demás y crear vínculos.
- Bajo rendimiento académico: disminuye su interés por estudiar y su concentración en clase.
- Desmotivación escolar: pierde el interés por asistir a la escuela.
- Problemas de conducta: puede volverse agresivo o, por el contrario, muy callado.
- Problemas emocionales: dificultad para expresar sentimientos y manejar emociones.
- Miedo constante: temor a asistir a la escuela o a encontrarse con sus agresores.
- Afectación en la convivencia: dificultades para relacionarse de manera sana con los demás.
